La mayonesa de tomate de árbol ecuatoriana es una salsa cremosa, ligeramente dulce, ácida y aromática. Se prepara licuando huevos con ajo, limón, mostaza y la pulpa del tomate de árbol, para luego incorporar aceite hasta conseguir una textura espesa y uniforme.
Es una excelente alternativa a la mayonesa tradicional y puede servirse con papas, patacones, carnes, pollo, empanadas, sándwiches y otros platos caseros.
Esta mayonesa combina el sabor frutal y ligeramente ácido del tomate de árbol con ajo, limón y mostaza. La pulpa se utiliza sin semillas para obtener una textura más suave y evitar tener que cernir la preparación al final.
Cortar el tomate de árbol y extraer solamente la pulpa, procurando dejar fuera las semillas. Esto evita tener que cernir la mayonesa después de licuarla.
Colocar en la licuadora los huevos, el ajo, la sal, el azúcar, el jugo de limón, la mostaza y la pulpa del tomate de árbol. Licuar hasta obtener una mezcla completamente uniforme.
Con la licuadora funcionando, incorporar el aceite poco a poco hasta que la mezcla emulsione y adquiera una textura cremosa.
La transcripción no describe claramente este momento, pero el comentario final del video confirma que se agrega más aceite para espesar la preparación.
Revisar la textura. Para obtener una mayonesa más espesa, añadir un poco más de aceite y volver a licuar hasta alcanzar la consistencia deseada.
Pasar la mayonesa a un recipiente limpio con tapa y mantenerla refrigerada hasta el momento de servir.
Utilizar únicamente la pulpa del tomate de árbol, sin semillas.
Los huevos a temperatura ambiente facilitan la emulsión.
El aceite debe incorporarse gradualmente para evitar que la mayonesa se corte.
La cantidad de aceite determina la textura final: cuanto más aceite se incorpore correctamente, más espesa quedará.
Debido a que contiene huevo crudo, debe mantenerse siempre refrigerada.
Es preferible utilizar huevos pasteurizados, especialmente si la consumirán niños pequeños, personas embarazadas, adultos mayores o personas inmunodeprimidas.
Prepararla con utensilios limpios y consumirla lo antes posible.
No dejarla a temperatura ambiente durante periodos prolongados.