
La avena cocida con piña y zanahoria es una bebida casera, refrescante y fácil de preparar. A diferencia de otras versiones que utilizan avena remojada y cruda, en esta receta todos los ingredientes se cocinan para obtener una bebida más suave, uniforme y agradable.
La piña aporta un sabor frutal y ligeramente ácido, mientras que la zanahoria proporciona color y dulzor natural. Después de cocinarse, la mezcla se licúa, se cierne opcionalmente y se refrigera antes de servir.
Esta bebida se prepara cocinando en una misma olla la avena en hojuelas, la piña y la zanahoria. Una vez que todos los ingredientes estén suaves, se licúan con su propia agua de cocción y se ajusta la consistencia con más agua.
Puede endulzarse al gusto y servirse bien fría para acompañar el desayuno, el almuerzo o una merienda.
Pelar la piña, retirar completamente el corazón duro y cortar la pulpa en trozos. Pelar la zanahoria y cortarla en rodajas o cubos pequeños para que se cocine con mayor facilidad.
Colocar en una olla la avena, la piña, la zanahoria y aproximadamente dos litros de agua. Cocinar a fuego medio durante 15 a 20 minutos, removiendo con frecuencia para evitar que la avena se pegue en el fondo.
La preparación estará lista cuando la avena esté cocida y la zanahoria se encuentre completamente suave.
Retirar la olla del fuego y dejar reposar unos minutos. Licuar la preparación en varias tandas, utilizando el mismo líquido de cocción, hasta obtener una bebida uniforme.
No llenar demasiado el vaso de la licuadora mientras la mezcla esté caliente.
Pasar la bebida por un colador fino si se desea una textura más suave. También puede dejarse sin cernir para conservar toda la pulpa y la fibra de los ingredientes.
Agregar el agua restante poco a poco hasta alcanzar el espesor deseado. Endulzar al gusto y mezclar muy bien.
Dejar enfriar completamente y guardar en el refrigerador. Servir bien fría, removiendo antes de llenar cada vaso porque la avena puede asentarse y espesar durante el reposo.
La preparación debe removerse con frecuencia porque la avena puede pegarse en el fondo.
Si la bebida queda demasiado espesa después de refrigerarla, añadir un poco de agua fría y mezclar.
El cernido es opcional. Sin cernir tendrá más fibra y una textura más espesa.
El azúcar debe agregarse después de licuar, para poder probar primero el dulzor natural de la piña y la zanahoria.
Se puede preparar sin azúcar o utilizar el endulzante habitual.
No licuar la preparación recién hervida en una licuadora completamente cerrada. Conviene dejarla reposar y procesarla en pequeñas cantidades.
Mantener refrigerada y consumir preferiblemente en un periodo de dos días.
Remover siempre antes de servir.