
Los corviches ecuatorianos son una preparación tradicional de la Costa, elaborada con plátano verde rallado, maní y un relleno de pescado sazonado. La masa se trabaja completamente en crudo, se rellena con pescado y condumio de maní, y luego se fríe en abundante aceite.
El resultado es un corviche dorado y crujiente por fuera, con una masa suave de verde y un relleno jugoso en el centro. Se puede servir con ensalada curtida, ají, mayonesa o salsa de tomate.
Para preparar estos corviches, el pescado se cocina y parte de su fondo se utiliza para licuar la pasta de maní. Esta salsa se mezcla tanto con el pescado como con la masa de verde rallado.
Después, cada porción se rellena cuidadosamente, se cierra por completo y se fríe lentamente hasta que la masa de plátano verde esté bien cocida.
Cocinar el pescado hasta que esté completamente hecho. Retirarlo y reservar una pequeña cantidad del líquido de cocción para preparar la salsa de maní. Desechar el exceso de líquido o conservarlo para otra preparación.
Licuar la pasta de maní con un poco del fondo de pescado. Incorporar el refrito ecuatoriano y licuar nuevamente hasta obtener una salsa uniforme.
Si el refrito todavía está caliente, dejarlo enfriar antes de colocarlo en una licuadora convencional.
Colocar nuevamente el pescado en la olla y agregar una parte de la salsa de maní. Cocinar unos minutos, hasta que el maní hierva y el relleno quede espeso, con poco líquido. Reservar y dejar enfriar.
Pelar y rallar finamente los plátanos verdes crudos. Agregar poco a poco el resto de la salsa de maní ya fría y amasar hasta obtener una mezcla uniforme, húmeda y moldeable.
Probar una pequeña cantidad y ajustar la sal antes de formar los corviches.
Humedecer las manos con agua para evitar que la masa se pegue. Tomar una porción de masa, abrir un espacio en el centro y colocar pescado con su condumio de maní.
Cerrar completamente el relleno y darle al corviche una forma alargada. El pescado no debe quedar expuesto, porque podría salirse o quemarse durante la fritura.
Calentar abundante aceite y luego reducir el fuego antes de colocar los primeros corviches. Introducirlos cuidadosamente, uno por uno, hasta llenar la paila sin amontonarlos.
Una vez colocados, aumentar gradualmente la temperatura. Como la masa está elaborada con verde rallado crudo, necesita suficiente tiempo para cocinarse por dentro.
No mover los corviches inmediatamente. Dejarlos freír hasta que se afirmen y comiencen a flotar por sí solos. Después, moverlos suavemente solo si fuera necesario para que se doren de manera uniforme.
Cuando estén bien cocidos y dorados, apagar el fuego y aprovechar el calor restante durante unos instantes.
Retirar los corviches con una espumadera y colocarlos sobre una rejilla o papel absorbente. Servir calientes con ensalada curtida, mayonesa, salsa de tomate o ají casero.
El plátano verde se utiliza rallado y completamente crudo.
La salsa de maní debe estar fría antes de mezclarla con la masa.
El relleno debe quedar espeso y sin exceso de líquido.
Humedecer las manos ayuda a moldear la masa sin que se pegue.
El pescado debe quedar totalmente cubierto por la masa.
No mover los corviches apenas ingresen al aceite; pueden romperse mientras la masa todavía está blanda.
El aceite debe ser abundante para que los corviches puedan flotar y cocinarse uniformemente.
La temperatura debe controlarse: demasiado caliente quemará el exterior antes de cocinar el verde.
También pueden prepararse con atún, sardina, carne o queso, aunque la versión tradicional de esta receta utiliza pescado.
Para una versión más ligera, podrían cocinarse al horno, pero la textura será diferente a la del corviche frito tradicional.